8 nov. 2008

Un auténtico flechazo

El otro día pude comprobar, con mis propios sentidos, como mi perra se había enamorado.
Allí, en la puerta de casa, se encontraba el amado en su busca.
Un chuchillo muy lindo y alegre que ha conquistado su corazón.
Va a buscarla, una decena de veces a la puerta de casa, ladrando y llorando sin parar, para que ésta se asome al balcón y puedan encontrarse.
Todos los humanos que pasan por la puerta, son testigos de su amor.
Y cuando ella asoma su hocico entre las berjas, se quedan fijos mirándose y llorando ambos, por no poder alcanzar ese amor imposible.
Hoy he descubierto gracias a Sha-Sha, que los animales, también se enamoran...